The Toilet Glyph Project, un proyecto artistoso

Gracias al trabajo y a lo que nos gusta movernos, el año pasado estuve de viaje en un montón de sitios. Eso significa visitar un montón de cuartos de baño de diferentes países, empresas, bares, aeropuertos y demás. Y en esas estaba cuando un día me dió por pensar en lo cómodo que resulta que, estés donde estés, siempre seas capaz de entender los carteles del baño sean para hombres, mujeres, género neutro o perros.

Simons (Square One) – Mississauga, Canada.

A post shared by Toilet Glyph Project (@toiletglyphprj) on

Si lo piensas, puedes ir an país en el que no hablas el idioma local (puede que incluso utilicen un alfabeto distinto), entrar a un restaurante en el que no tienes ni la más mínima oportunidad de saber qué vas a comer o si estás pidiendo el poco picante o el muy picante, y aun así encontrar la puerta del baño correcto a la primera cuando sales corriendo porque sí, ese era el muy picante y te ha hecho un agujero en el estómago.

Lo mismo es que todos somos tan conscientes del momento de tensión de meterte en el baño que no es (sobre todo si estás en un país extranjero) que hemos creado una serie de señales universales para evitarle el mal trago a todo el mundo. O a lo mejor es al revés, y nuetros cerebros son especialmente buenos interpretando carteles de cuartos de baño para que no pasemos vergüenza y la gente se ría de nosotros o nos mire con esos ojos desencajados de “¡pervertido, qué haces aquí!”.

En cualquier caso, es un tema que me parece fascinante.

DaiLo – Toronto, Canada

A post shared by Toilet Glyph Project (@toiletglyphprj) on

Así que rumiando la idea me he dado cuenta de que los carteles del baño son una mezcla cotidiana de creatividad, contexto social y funcionalidad a la que merece la pena prestarle más atención que la justa para saber qué puerta es la nuestra cuando aprieta la necesidad.

Están los típicos iconos aburridos (tipo aeropuerto) pensados para ser inconfundibles y completamente inofensivos, y en la otra punta hay verdaderas obras de arte pintadas a mano. Desde la separación sin más mujeres-hombres hasta auténticos símbolos de la lucha por la igualdad de género, pasando por quienes hacen de la parte sexual el centro del asunto. Fotos antíguas, líneas modernistas, explosiones de color, guiños históricos… hay de todo, y siempre lo entendemos a la primera.

Así nació en diciembre de 2016 The Toilet Glyph Project, un proyecto artistoso para coleccionar carteles del baño y pensar un poco en la historia que cuentan. De momento hay fotos de treinta y ocho carteles de tres países distintos, y ya no puedo entrar en un bar o un museo sin ir corriendo al baño para ver qué carteles tienen. O sentirme decepcionado cuando los carteles de un sitio que mola tiene carteles de los sosos.

Y sí, hay veces que hacer estas fotos te pone en situaciones comprometidas cuando alguien abre la puerta y le salta el flash en la cara. O cuando el camarero te ve primero haciendo fotos de un calcetín y luego de la puerta del baño. Pero todo sea por el arte.

Cómo seguir y apoyar The Toliet Glyph Project

Si os gusta la idea, hay varias formas de The Toilet Glyph Project, y cada seguidor es una muestra de apoyo incondicional para esta aventura:

  • A través de Instagram, que me parece que lo que mejor funciona para esta idea: @toiletglyphprj.
  • A través de Twitter: @toiletglyphprj.
  • En la web del proyecto: https://toiletglyphproject.wordpress.com.
    • Que además tiene RSS por si alguien todavía los usa,
    • Y que tiene suscripciones por correo electrónico (en el botón de “subscribe”), que si no tienes Instagram o Twitter pero no quieres perderte las fotos nuevas es de largo la mejor forma de seguir el proyecto.
  • Página de donaciones todavía no hay, pero si alguien pregunta por ella la monto en un momento y se busca una ONG a la que ayudar.