Cómo sobrevivir a un Snow Day

Desde que estamos en Norteamérica, muchas veces nos pasan cosas que me hacen pensar que nuestra vida es como en las películas. La cacho-wife no lo entiende, pero queda claro cuando vienen visitas de España y nos hacemos fotos con los autobuses del cole, o cuando vamos a un diner a desayunar un platazo de huevos con salchichas y la camarera no para de rellenarnos la taza de café. O como el jueves, que no hubo colegio porque la junta escolar declaró un snow day (día de nieve).

Casa durante nevada

Empecemos por partes: para que en Canadá declaren el snow day y cierren el colegio, tiene que caer una cantidad de nieve descomunal. Es más, el día de nieve se declara porque la nieve está cayendo en ese preciso momento. Luego eso se limpia un poco y al día siguiente vida normal («normal» dentro del contexto de invierno canadiense: nieve hasta la rodilla y sensación térmica de -23ºC). En otros países lo que nos cayó aquí el jueves habría sido un desastre seguido de una semana de caos total. Sí, me refiero a cuando Filomena pasó por Madrid, pero no puedo hacer mucha burla porque somos Torontonianos y la gente de Montréal todavía se ríe de cuando Toronto tuvo que llamar al ejército por cuatro copitos.

El caso es que una nevada gorda aquí lo mismo cierra los colegios, pero el resto del mundo no se para. Antes, cuando la gente con trabajos de oficina tenía que ir a la oficina sí que era día de vacaciones para toda la familia, pero ahora que podemos trabajar desde casa ya puede estar empezando el apocalipsis zombie ahí fuera que tu jefe espera que te conectes puntual a la videollamada de las 8:45. Tampoco puedo quejarme de esto porque soy muy consciente de que trabajar desde casa el noventa por ciento de los días me da una calidad de vida increíble durante todo el año… y mira si empieza el apocalipsis zombie mejor que me pille en casa que en el metro (sobre todo en el metro de Toronto). Así que si los colegios están cerrados pero los padres tenemos que trabajar, ¿cómo lo hacemos para sobrevivir?

Lo primero de todo es asegurarte de que tienes las alertas correctas, no vaya a ser que salgas en mitad de la tormenta para nada. Antes de Internet, cuando la gente se levantaba y veía por la ventana más nieve de lo normal, sintonizaban la emisora de radio local y esperaban a que anunciasen si el colegio cerraba. Ahora nos llega un correo electrónico y en el móvil una alerta del servicio del autobús del cole. ¿Por qué dos sistemas separados? Pues porque lo del snow day no es binario, resulta que hay un incomodísimo punto intermedio en el que el servicio de autobuses puede decir que la carretera está muy chunga para conducir y que ellos se quedan en casa, pero la junta escolar puede decidir que no está tan mal y que se espera a los niños en el cole, con lo que todos los padres tenemos que conducir por las carreteras chungas. Esto, sabiendo que ahora la junta escolar cancela el colegio hasta por que un eclipse es muy peligroso, no creo que vuelva a pasar.

Dos palas para quitar nieve
La pala de empujar nieve (izquierda) y la de levantar nieve (derecha). Si Karate Kid fuese una película canadiense esto sería parte del entrenamiento de Daniel-san.

Lo segundo es limpiar la nieve. Aunque no tengas que salir de casa, es mejor empezar ya. Es más fácil limpiar veinte centímetros de nieve dos veces, que limpiar cuarenta centímetros de nieve del tirón. Además, como se te congele la nieve antes de limpiarla sí que vas a sufrir. La ciudad se encarga de limpiar la calzada (con prioridad para las calles por las que pasan autobuses) y las aceras (según el sitio, puede que tú seas el responsable de tu trocito de acera), y tú tienes que limpiar la entrada a tu casa. Yo que ya tengo unos años de experience uso dos tipos de pala: la de levantar y la de empujar. Cuando la zona que tienes que limpiar es pequeña la pala de levantar es mejor: más maniobrable y más cómoda para hacer montañas de nieve altas. Pero cuando tienes más espacio que limpiar, la de empujar te ahorra un huevo de tiempo y de dolor de espalda. El siguiente nivel sería el soplanieves (oye, traducción literal de snowblower) pero en mi pedante opinión sólo compensa cuando tienes muchas nevadas al año, que no es el caso de Toronto. Luego para rematar hay que echar un poco de sal, sobre todo en escaleras y zonas de mucho paso, para evitar que se hagan placas de hielo y patines al suelo.

De las estrategia de quitar nieve hay una cosa de la que se habla poco pero que es muy importante: ¿dónde vas a poner toda la nieve que quites? Porque está muy bien hacer el caminito hasta la puerta de tu casa y dejar el acceso al garaje bien limpio, pero toda esa nieve tiene que ir a algún lado. La acera la tienes que mantener limpia también, y echar la nieve a la calzada tampoco se puede (y además luego pasa la quitanieves y te la vuelve a echar tapando la salida de tu coche). Lo mejor es encontrar un par de sitios donde puedes hacer montañas e irla apilando hacia arriba durante todo el invierno según vaya cayendo. Sí, luego eso se congela por dentro y tienes un mazacote de hielo hasta abril, pero es la mejor opción. Ciudades más avanzadas en este tema tienen las cosas mejor montadas, y por ejemplo en Montréal la máquina quitanieves no echa la nieve a un lado como aquí, sino que la coge y la lanza al remolque de un camión que va al lado y se la llevan a lo que sólo se puede describir como basurero de nieve.

Máquina quitanieves de Toronto limpiando calle
¿A dónde va a parar esa nieve que está quitando de la calzada? Pista: la foto está hecha desde nuestro caminito de entrada….

Lo tercero que necesitas para sobrevivir al snow day, y no por ello menos importante, es un plan de entretenimiento. A partir de cierta edad los niños pueden quedarse a su bola sin problema, pero los más pequeños necesitan más atención. ¿Cuántas horas de televisión son muchas? ¿Y de videojuegos? ¿No habría que asegurarse de que sale un poco a que le de el aire y jugar con la nieve… pero alguien tiene que acompañarle?¿Cuántas veces puedes decir «ponte a leer o juega con algo que para eso tienes mil juguetes» antes de darte por vencido y avisar a tu jefe de que tienes que desconectarte un rato? También es un buen día para hacer deberes (el PowerPoint del cachito-carne estaba listo antes de la hora de comer), pero el verdadero nivel pro es hacer una quedada: un niño sólo se aburre hasta el infinito y require atención constante, pero dos niños juntos se entretienen entre ellos y sólo tienes que intervenir si hay sangre1.

Y ya está. Al final la mayor parte de los snow days son bastante entretenidos porque se salen de la rutina y con todo el tiempo limpiando nieve o jugando fuera con los niños te lo pasas bien y además acabas charlando un montón con los vecinos. Así que hale, ya estáis listos para la siguiente Filomena.

  1. No, esto no es un argumento para tener un segundo hijo porque si los dos son responsabilidad tuya las posibilidades de que haya sangre aumentan, y además siempre toca hacer la quedada en tu casa cuando lo que mola es que la mitad de las veces puedas disfrutar tú del silencio. ↩︎

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