Papá, mamá y millones de flores en KEUKENHOF

Hace no mucho el cacho-carne que me escribe esto recibió la visita de sus padres en La Haya, por aquello de que viesen en qué condiciones vivía su retoño y asegurarse de que estaba cuidando el bien más preciado de la familia (este calcetín). Y el cacho-carne planificó un fin de semana intenso de recorrido por sitios interesantes, terminado en una visita arriesgada que era el Keukenhof, anunciado como el parque de flores más grande del mundo y el sitio más fotografiado del mundo.

Bienvenidos a Keukenhof. Agarraos.
Bienvenidos a Keukenhof. Agarraos.

Era arriesgado porque parecía caro (20 euros autobús y entrada al parque) y porque el tiempo en Holanda es muy puerco y por más que a las nueve haga un sol precioso que te susurre al oído “ve al parque a ver flores” lo mismo cuando llegas al parque te cae un diluvio de agua que flipas. Y qué narices, porque el plan de pasarse la mañana viendo flores no está entre los más aventureros, alocados y atractivos de la lista. Pero estando “cerca” (en Lisse, a 20 kilómetros de Leiden, que está a 15 minutillos en tren), siendo tan famoso como para tener una réplica en Japón y siendo un parque que abre sólo dos meses al año, quizá merecía la pena ir. Y sí, sí que lo merecía.

Efectivamente, el parque es un parque de flores. Pero es que es un parque casi tan grande como El Retiro (puntualización paterna: es más grande que El Retiro. Rectificación paterna a puntualización paterna debida a errores mecanográficos: El retiro es 4 veces más grande que Keukenhof si nos atenemos al recinto del parque que se visita -120 has. de El Retiro por 32 has. de Keukenhof): el primer paseíllo, siguiendo el perímetro, nos llevó casi dos horas. Y está todo perfectamente hecho, perfectamente pensado, perfectamente contado. A cada paso que das te encuentras con un nuevo grupillo de tulipanes, pensamientos, lirios y vaya usted a saber cuántos millocientos tipos de flores más perfectamente cuidados, de los colores más vivos que te puedas imaginar y en perfecta combinación con las flores circundantes

Millocientos colores perfectos.
Millocientos colores perfectos.

En realidad describirlo es un tanto estúpido. Las palabras precioso, impresionante, increíble y perfecto se acercan bastante a la sensación de pasear por allí, pero no terminan de decirlo todo. Insisto en que los colores de las flores son increíbles… cuando uno piensa en una flor azul no se imagina que pueda ser tan azul. Y por supuesto nuca había imaginado ver flores tan grandes y bonitas que mezclasen el amarillo con el naranja, el rojo con el blanco o el blanco con el violeta. Cojona, que soy daltónico y me he encontrado en un parque lleno de colores de la naturaleza.

Aparte del jardín exterior, en el parque hay un molino al que subirte, la opción de pagar otros 7 euros por ir en un barco por los canales entre los campos enormes (quiero decir ENORMES como varios campos de fútbol) de flores plantadas en la parte de fuera (supongo que las plantan ahí y cuando llega el momento o la necesidad las transplantan) y tres edificios de exposición de otras flores, esta vez metidas en sus jarroncitos o sus parterres especiales

Por si no tenías la boca suficientemente abierta de la impresión.
Por si no tenías la boca suficientemente abierta de la impresión.

Pero además, el parque en sí está perfectamente pensado. Para empezar, pensando en que a un niño de 6 años pasarse el domingo viendo flores le puede resultar mortalmente aburrido, hay una zona con juegos que incluye una especie de tirolina, un seto laberíntico, puentes sobre el agua y una casita con animales (conejitos, gallinas, cabras y cabritillos, ovejas, cerdos y un burro) a los que tocar, perseguir, golpear y tirar del rabo que no se quejan. Y por supuesto el parque tiene varias tiendas de souvenirs con cosas chachis donde tus instintos consumistas se disparan, porque las cosas están al precio justo para que todavía te parezca aceptable. Yo me traje tres tulipanes de madera que molan un carajo.

Y para terminar de demostrar su dominio del evento, los servicios de autobuses que van desde las estaciones centrales de las ciudades importantes cercanas (La Haya, Leiden y Ámsterdam) te dejan en la puerta. Para continuar, están los restaurantes y puestecillos de comida que hay dentro del parque, donde hay que destacar el puesto de fresas. Sí, de fresas, de las mejores que me he comido nunca (y también las más caras, claro, pero dentro del parque precioso de las flores se convierten en el snack que más pega).

Mirad que fresas más perfectas…
Mirad que fresas más perfectas…

En definitiva, el Keukenhof fue una apuesta que salió muy bien. Nunca imaginé que sería capaz de disfrutar de cuatro horas dedicadas a ver flores de colores, pero es que este sitio es totalmente distinto a todo lo que puedes imaginar tras el concepto “ver flores de colores”. Sin duda la visita ideal para ir con la familia, pero a la vez tengo claro que voy a volver. No sólo por ver los árboles y flores que aún no estaban en flor, sino porque es el sitio ideal para impresionar a la gente con algo que en absoluto se esperan, por más que se lo cuentes y les enseñes fotos.

Segunda Visita

Pero la cosa no acaba aquí. Tanto me gustó el sitio que no pudo evitar llevar a las visitas para fardar y quedar como un rey. Al principio me asusté, porque al llegar a la parada de autobús había como diez veces más cola que la primera vez (que ya nos había parecido mucha cola), pero no se hizo tan grave ni tardamos tanto en llegar.

Obviamente, el sitio pierde parte de su gracia cuando ya lo has visto, pero sigues sorprendiéndote al ver los colores de las flores. Además, gracias a cómo va esto de la naturaleza, en la segunda visita había muchas flores que no estaban en la primera, y viceversa. Lo peor fue que estaban cambiando “el espectáculo floral” (como ellos mismos lo definían) del edificio grande, con lo que en vez de ver flores de colores había rudos obreros cubiertos de yeso y enseñando la raja del culo al agacharse. El parque de flores está genial y es súper finolis, pero un obrero es un obrero aquí y en donde sea.

Claro, compara esto con los rudos obreros y sus posaderas…
Claro, compara esto con los rudos obreros y sus posaderas…

Además, en esta segunda visita comprobé que, efectivamente, los perros pueden entrar y pasearse tranquilamente por entre las flores, lo que para sus napias puede ser o bien una delicia o bien una jodienda que te pasas. Y pudimos tumbarnos en los puff de la praderita al solete a echarnos una bien merecida siesta, que fue deliciosa y me he quedado con la marca de los pufs para comprarlos por Internet.

Pero, sin duda, hay algo en lo que la segunda visita le dio mil vueltas a la primera. Y además es algo en lo que todo el mundo estará de acuerdo, le pese a quien le pese y con las consecuencias que pueda acarrear. Porque, queridos amigos, en esta segunda visita me llevé hecha una pedazo de tortilla de patatas con cebolla que flipas. Puestos a quedar como un rey, que sea el rey más molón del mundo.

Nota: por peso de las imágenes, he tenido que reducir la calidad, con lo que no se termina de apreciar la maravillosa maravillosidad del parque. Lo siento.

Hay 13 comentarios a este artículo

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  1. dresde dice:

    Muchas gracias Natalia, me alegro de que te haya gustado 🙂 Y sí, el parque es una de las mejores visitas que puedes hacer, así que si tienes la oportunidad no lo dudes!

  2. Natalia dice:

    Hola calcetín 🙂 He llegado a tu blog buscando información sobre Keukenhof y creo que lo has explicado todo muy bien, muy completo y el que mejor de lo que me he ido encontrando. Se ve un parque único que me encantaría visitar algún día 🙂
    Gracias y mucha suerte!

  3. SuperPi dice:

    Hola calcetín! (y hola «cacho carne»)

    Muy bonito lo que has escrito sobre Keukenhof. Yo conocí Keukenhof hace mmmm 5 años creo pero he vuelto precisamente este año y también publiqué un post en mi blog alucinando con las flores. Fuimos un día que era el único que dejaban recorrer el parque con bici y es una pasada.

    Me gusta mucho tu blog y lo sigo desde hace un tiempo. Me encanta saber de otros españoles en holanda. Espero que tu estancia aquí sea maravillosa porque ciertamente hay muchas cosas bonitas que hacer y ver en este país (a pesar de los chaparrones traicioneros).

    Mucha suerte en Holanda y te invito a ver mi blog!
    http://somosunoenholanda.blogspot.com

  4. dresde dice:

    @Superstratum: Well, in this case what really matters are the pictures. That place is completely amazing.

    Someday I will open a blog in english, hehehe.

  5. Superstratum dice:

    Somehow i missed the point. Probably lost in translation 🙂 Anyway … nice blog to visit.

    cheers, Superstratum.

  6. dresde dice:

    @monttse: buenas! pues yo acabo de volver de Estocolmo, y con que Copenhague sea la mitad de espectacular te va a encantar. Yo no he ewstado, pero tengo una amigüita danesa y si quieres le pregunto algo.

    @lilia ana: gracias por los cumplidos. En todo lo que pueda ayudarte tu pregunta, preguta… pero a ser posible espera una semana que tengo los exámenes y termino, ejeje.

  7. Lilia Ana dice:

    Por cierto, mi e-mail es [email protected] Y ahora que veo creo que vas a la misma universidad a la que voy yo!!!

  8. Lilia Ana dice:

    Hola! Perdona pero me he encontrado con tu blog por casualidad. Me llamo Lilia Ana y el año que viene voy de Erasmus a la Haya. Sinceramente, me estás enseñando más tu que todas las webs sobre Holanda que he encontrado. ¿Me podrías recomendar algo en especial cuando vaya? Aunque me encanta ir a la aventura, mejor es saber algunas cosillas antes… Muchas gracias y es genial tu blog!!!

  9. monttse dice:

    QUE BONITO!!! quiero ir a ese sitio!! Que envidia. Es el sitio perfecto para el primer beso 🙂

    Te cuento noticias dresde? En diez dias me voy Madrid Cophenague-Groenlandia.

    Estare en Cop tres dias, si sabes algo de la ciudad, un consejo un lugar… 🙂

  10. Joako dice:

    anda! el primer símbolo parece antena 3!

  11. dresde dice:

    @Pintado: si hubieses venido te habría llevado. A Keukenhof, digo.

    @pah-put-xee: cuernos, tendré que buscar algo para darte envidia. A ver qué se me ocurre… ¡ah!, mira -> mañana me voy a Estocolmo, jejejeje. Y si, lo de los puffs es brutal. Deberían estar más cereca de las fresas.

  12. pah-put-xee dice:

    Leer a un «erasmus» hablando sobre lo que hay tras el concepto «ver flores de colores» y el «espectáculo floral» tras visitar una ENORME plantación sita en Holanda… para acabar comprando tulipanes ¡de madera! … en fin, ¿reconociste la planta que figura en la bandera de Jamaica?.
    Afortunadamente sé que Keukenhof es tal y como dices, y que tu descripción no esta condicionada por las sustancias psicotrópicas, y sí, y mucho, por la ingesta de fresas en su justo punto de maduración una tibia tarde de primavera rodeado de vegetación con más colorido que un Van Gogh. o por una puf-siesta en buena compañía.
    Esta vez no me das envidia; yo también estuve allí.

  13. Pintado dice:

    La hostia tantas flores… si… pero lo unico que me pregunto es… estando en Holanda…. un campo gigante de plantacion…. no habia ninguna plantacion de maria?? marihuana de todos los tipos, tamaños, colores y sabores… o quizas eso se encuentre en otro parque dedicado en exclusividad a ello?? y quizas a ello no lo llamen parque……..
    Salud.